Es difícil explicar Undertale y su atractivo, especialmente porque es un juego dirigido hacia una audiencia muy particular.
¿Te gustan los juegos indie innovadores y originales, sin importar los gráficos?
¿Te gustan los RPG de consola clásicos, como Earthbound, Final Fantasy o Super Mario RPG?
¿Te gustan los chistes cínicos y absurdos de Internet, Reddit y los memes?
¿Te gustan las historias y personajes complejos, cautivadores, intrigantes y emotivos?
Si respondes que sí a por lo menos dos de ellas, te recomiendo probar Undertale. Si, como yo, respondes que sí a las cuatro, Undertale es para ti.
Undertale es una obra de culto instantanea creada por Toby Fox (código, diseño, música y gran parte del arte). A primera vista puede parece el típico RPG de SNES, con una estética pixel-art que recuerda instantaneamente a Earthbound, principal inspiración del juego. Cámara superior, diálogos con opciones, peleas con monstruos aleatorias y jefes, equipo, inventario, nivel y puntos de vida...
Pero es mucho más. Lo primero que llama la atención son las mecánicas de "shoot'em up" y "bullet hell". En combate, los enemigos atacan lanzando balas, o misiles, o espadas, o huesos, o lágrimas, o cacas de perro, en distintos patrones según el enemigo, que el jugador tiene que esquivar. A su vez, los ataques del jugador consisten en intentar pulsar una tecla en el momento adeacuado. Por no mencionar que los jefes suelen tener mecánicas especiales que limitan al jugador, como uno que añade gravedad a sus movimientos, otro que lo limita a moverse en tres líneas, y otro que permite disparar como en un shooter. Esto hace que, al contrario que la mayoría de los RPGs, cada combate y enemigo se sienta único y con dosis de acción.
Además, ¡atacar a los enemigos es opcional! En vez de "luchar", se puede elegir "actuar", lo cual ofrece diversas opciones, una vez más dependiendo del enemigo. Actuando de la forma adecuada, es posible convencer a los enemigos de dejar de luchar, apiadarse de ellos y seguir adelante. Al perdonar a un enemigo no se obtienen puntos de experiencia, con lo cual los combates se hacen más difíciles... Pero salvarlos tiene su lado bueno, que no voy a comentar por evitar spoilers.
Los combates no son la única parte de Undertale en la que el jugador puede elegir entre ser más o menos amables con los monstruos del inframundo en el que está atrapado. También es posible hacerlo al conversar con los muy diversos y complejos personajes que pueblan el reino de los monstruos. Se les puede ayudar a hacer sus vidas mejores, ¡o intentar arruinarlas! Con algunos se puede incluso salir en una cita. Y, ¿quién no ha nunca querido una cita con un esqueleto?
Es difícil hablar de la trama sin destriparla, porque tiene muchísimos detalles ocultos que es un placer ir descubriendo. A grandes rasgos, en el inframundo viven los monstruos, exiliados por los humanos hace eones, y separados de la superficie por una barrera mágica. Tú eres un niño (o niña) que ha caído al inframundo y tienes que buscar una manera de salir. En el camino conocerás a toda clase de variopintos personajes: la maternal Toriel, los hermanos Sans y Papyrus, la letal Undyne, la friki Alphys, el rey Asgore Dreemur, y muchos otros. Debajo de todo esto se esconde una historia conmovedora que sólo podrás llevar a buen término con tu alma y tu determinación. Suena muy abstracto y es que no puedo dar detalles, de verdad que es una historia que hay que descubrir. Y al llegar al final verdadero, lloras.
A unas mecánicas excelentes e innovadoras, que subvierten los RPG tradicionales; y una historia compleja, llena de humor pero también tragedia; se suman un estilo artístico simplote pero con mucha personalidad, una banda sonora alucinante y llena de sorpresas, efectos de sonido simples pero efectivos... y un sentido del humor absurdo que no tiene precio.

Como decía al principio, la gran pega del juego (el único punto negativo que le encuentro) es que está dirigido a un público muy particular. Para disfrutar Undertale en todo su esplendor hay que saber apreciar una historia profunda, un sistema de RPG subvertido, su particular sentido del humor, y dejarse llevar por sus entrañables personajes. Si se alcanza eso, es una experiencia inolvidable que bien vale los 10€ que cuesta.

Shovel Knight de Yacht Club Games es una maravilla. De lo mejor que ha parido la industria indie. Es infinitamente divertido... ¡y muy difícil! El juego es una oda a los juegos clásicos de la era de 8-bits (especialmente los de la NES). Esos juegos difíciles, casi imposibles, de plataformas y acción; con trama, gráficos y sonido sencillos pero encantadores.
La trama es sencilla: la malvada Hechicera ha capturado a Shield Knight, y Shovel Knight tiene que salvarla. Para ello, tendrá que asaltar las fotalezas de los caballeros de la Orden Sin Cuartel, abrirse paso entre olas de obstáculos y enemigos, reunir tesoro con el que mejorar su equipo, y vencer a la Hechicera en la Torre del Hado.
Es un juego muy difícil que me recuerda sobre todo a tres clásicos de la NES: Castlevania, Mega Man y Super Mario Bros 3, en ese orden. Pero adquiere de ellos las mejores mecánicas y diseño de niveles y añade unas cuentas propias, como las geniales habilidades con la pala. El juego es precioso al tiempo que clásico y está lleno de humor sutil pero omnipresente.
Además, en 13AM hemos hablado a veces con sus creadores de Yacht Club Games y son gente genial
El juego está ya en PC, Wii U y 3DS y el año que viene llega a la PSNetwork. ¡No os lo perdáis!
10/10
Me vuelvo a pasar por aquí para comentar un juego que muchos llaman "el Final Fantasy que no se llama Final Fantasy". Y eso tiene mucho de cierto: Jugar a este juego deja a uno con las mismas sensaciones de maravilla de cuanto jugaba a los clásicos de Final Fantasy, en especial los de la generación de 16 bits. Además, en un juego mucho más bonito. Aun así, no está carente de fallos. Esto es Bravely Default.
Argumento: 5/5
La trama es sencilla, pero efectiva. Cuenta la historia de cuatro jóvenes elegidos para salvar el mundo y los Cristales mágicos de un malvado Imperio que utiliza la tecnología sobre la magia. Os suena, ¿verdad? Los elegidos son Tiz, un chico cuya aldea y familia han sido destruidos por un ataque enemigo; Agnès, la sacerdotisa del Cristal del Aire, acompañada por la pequeña hada Airy; Ringabell, un apuesto y altivo chico amnésico con un misterioso diario que predice el futuro; y Edea, la hija de uno de los malos malosos, soldado del ejército enemigo que se pasa al grupo de los buenos. Calcado, ¿que no? Ahora bien, después las cosas cambian: el desarrollo de la trama y los personajes se va complicando cada vez más. Y en una de éstas, cuando parece que el juego se acerca a su final, sucede algo, la trama se alarga muchísimo y es donde se vuelve verdaderamente compleja, involucrando distintos tiempos y dimensiones... Y no digo más.
Dificultad: 4/5
Es una dificultad adecuada, aunque recuerda más a los días de los 16-bits que a los juegos más fáciles de ahora. En general, grindeando un poco se soluciona casi todo, aunque hay algunas partes más al final del juego que son demasiado difíciles, especialmente para los completistas como yo. Sí, el Asterisco del Vampiro...
Duración: 2/5
La duración del juego no me ha gustado nada. Nada. Y no por corto, ¡sino por largo! Allá va un spoiler que si quieres jugar el juego entero quizás no quieras conocer, pero que puede que a estas alturas ya hayas oído. Al llegar al final del juego, vuelve a empezar, manteniendo el nivel y demás, pero en una especie de mundo alternativo, con ligeros cambios en la historia y lo que dice cada PNJ, y luchando contra enemigos más fuertes. Y al pasarse el juego por segunda vez, vuelta al principio, una vez más con cosas cambiadas, más desafío, etc. Os imagináis lo que viene después: al acabarlo por tercera vez, hay que hacerlo una cuarta vez; y a la cuarta, una quinta. Es al pasarse el juego cinco veces que se llega al final verdadero. Y, francamente, aunque en esta última parte la trama se torna muy interesante y diferente, para mí no fue suficiente y me pareció una parte final muy aburrida.
Gráficos: 5/5
Ah, este juego es la belleza encarnada en videojuego. No tengo absolutamente ninguna queja sobre nada relacionado con el aspecto visual. Es fantástico. Vale la pena probarlo aunque sólo sea para ver estos geniales paisajes en movimiento.
Jugabilidad: 4/5
Cumple todos los requisitos, aunque tampoco es nada del otro mundo. Las mecánicas generales del RPG son muy parecidas a los Final Fantasy, especialmente el V, del que toma prestado el sistema de trabajo (y ése es mi favorito). Como innovación, el sistema de Brave / Default permite jugar con el control de cuántos ataques tiene cada personaje cada turno. Al hacer "Default", el personaje se defiende y gana un ataque extra para más tarde. Al hacer "Brave", el personaje puede hacer ataques extra, pero después perderá turnos. Es un sistema muy interesante y bien construido. Desgraciadamente, no es lo suficientemente bueno como para paliar la aburrida última prate del juego.
Sonido: 5/5
Igual que en el aspecto gráfico, sublime. Los efectos de sonido están muy bien. Algunos se quejan de que las voces de los personajes les suenan raras, pero a mí me han gustado, tienen mucha personalidad.Y la banda sonora es una de las mejores que he oído, llevo medio año escuchándola sin parar. Una fantástica mezcla de sonidos modernos con las melodías características de los viejos RPG. Os dejo un par de ejemplos, la del overworld y la del jefe final, pero todo el resto vale la pena también.
TOTAL: 4/5
Es un juego genial que destaca en todos los sentidos: visual y sonoramente impresionante, jugabilidad y argumento clásicos pero con novedades... Sin embargo, la parte final del juego es aburrida.
La sexta generación de uno de los títulos más poderosos de la industria del videojuego, Pokémon, (la mayor franquicia de rol, por delante de Final Fantasy, y la segunda mayor en total, por detrás de Super Mario), trae un montón de novedades, aunque sin dejar de ceñirse a la fórmula clásica. ¿Cuál es el resultado?
Lo de siempre: el niño/a de turno recibe al pokémon inicial de turno del profesor de turno para explorar la región de turno, vencer a los líderes de gimnasio y ver y capturar a cuantos pokémon puedan. Por el camino, luchar contra otros entrenadores y contra el Team Plasta de turno (Team Flare esta vez).
Por un lado, "Es Pokémon, ¿qué esperabas?". Pero, vaya, que sea Pokémon no significa que no pueda tener algo bueno. En este sentido, podía haber seguido la estela de Pokémon Negro y Blanco, que entre muchas otras cosas que le criticaría, consiguió tener un argumento interesante, centrado en el debate de si los pokémon no serían más felices libres en vez de luchando con entrenadores humanos. Lo único a remarcar de X e Y es que atrás queda lo de tener 1 o 2 rivales: ahora son 4 los niños que te acompañan, con personalidades y objetivos bien distintos, y hay más amistad que rivalidad. También está de añadido el asunto de investigar la megaevolución, pero es bastante secundario y al final no te dicen gran cosa.
El juego es demasiado fácil. Es ridículamente fácil. La cantidad de pokémon distintos es inmensa, lo cual tiene su lado bueno porque ves y reconoces a más, pero también el malo, que es que es demasiado fácil encontrar pokémon adecuados. "¿Quieres pokémons de fuego en los primeros 10 minutos? Toma 3." También, la gente del mundo no hace más que ayudarte y regalarte cosas. "Hola, bienvenido a la ciudad. Toma una bolsa de caramelos raros." ¡Te regalan hasta pokémon! Y nada más llegar conseguir la caña vieja, capturé un Luvdisc (el único pokémon que se podía pescar con la caña vieja) y un señor en el siguiente pueblo me lo cambia... ¡por un Steelix!
Y la gota que golma el vaso: el Repartir Exp. Lo consigues muy al principio (después del primer gimnasio), y la mecánica ha cambiado: ahora no se reparte la experiencia 50% los que han luchado y 50% el resto... ¡Sino 100% los que han luchado y 50% cada uno del resto! Esto es brutal. Durante medio juego tuve que luchar lo menos posible porque los pokémon de mi equipo se me iban por encima del nivel máximo antes de cada gimnasio. Afortunadamente, el Repartir Exp. se puede desactivar, pero, claro, si tienes otros amigos jugando al juego, ¡no quieres que suban mucho más rápido que tú! Algunos consideran que esto es una buena medida para evitar el grinding, para entrenar más rápido a más pokémon, y para no tener que andar planificando a qué pokémon poner al frente... Pero para mí, ahí estaba gran parte del juego.
Ah, éste es uno de los puntos donde el juego se sale. El endgame está muy poblado. Más desafíos, mansiones de batalla, varios modos de combate multijugador, nuevos pokémon disponibles gracias a los amigos, aumentar la amistad con los pokémon, aumentar sus EV con el superentrenamiento, personalizar al personaje... Por no hablar del propio desafío de "hacerse con todos": ¡el número de pokémon aumenta ya a 718! Buscar, capturar, intercambiar, criar... Es un juego pensado para que dure, y dura, especialmente si tienes amigos con los que jugar.
A muchos les preocupa el salto a 3D de X e Y. Sin embargo, no hay absolutamente nada de lo que preocuparse: todo se ve perfectamente, el 3D no molesta en absoluto, la cámara es automática y todo se ve de maravilla. La mejora se nota desde que se empieza el juego, en seguida se nota que todo tiene un aire nuevo, colorido y moderno. Estas diferencias ayudan a establecer una sensación clave para el juego: la de volver a revivir, con espíritu renovado, la misma aventura y las mismas experiencias que disfrutamos la primera vez que jugamos a un juego de Pokémon. En las batallas es donde más se nota la novedad, con pokémon y movimentos totalmente animados en 3D.
La fórmula de siempre, con algunas mejoras aquí y allí, diversión asegurada. El jugador habitual se encontrará con que todo lo que conoce sigue ahí, pero con varios añadidos, que van desde minijuegos (súper entrenamiento, personalización del personaje) a nuevos tipos de combate (combate aéreo, encuentros con hordas), incluyendo los dos mayores cambios: la mega evolución y el tipo hada. Al principio era algo escéptico ante varios de estos cambios, pero después de jugar, encajan mucho mejor de lo que esperaba. Por otra parte, el jugador nuevo o el que venga de varias generaciones atrás, disfrutará del juego igual. Todas las novedades están bien explicadas, lenta y progresivamente, de modo que es imposible perderse.
Buena música y buenos efectos de sonido, que recuerdan en todo momento a los juegos originales. La música pega bien, no es de esos juegos en los que acabas apagando el sonido por molesto (y hay juegos de la saga en el pasado que me han llevado a hacerlo). Los efectos de sonido tampoco están de más ni quedan raros en ningún momento. Pero tampoco es que nada de ello resulte particularmente memorable. Es decir, no llegan a llamar la atención de modo que te acuerdes que estaba allí. Y eso, para mí, es un tres.
Pokémon X e Y son una gran experiencia, tanto para los jugadores habituales de la saga como para los nuevos y para aquellos que sólo probaron las primeras una o dos generaciones. Es la oportunidad de revivir la misma aventura, las mismas emociones, de manera totalmente nueva. Con unos 700 pokémon y multitud de diversas tareas, el juego tiene una vida muy larga. Pero lo mejor sigue estando en el multijugador: ¡pelear e intercambiar con los amigos sigue siendo el gran atractivo del juego!
Esta vez me vengo con un título que os resultará mucho menos conocido que otros de los que suelo hablar. De título completo Superbrothers: Sword & Sworcery EP, juego indie del estudio Capybara de Toronto para iOS, Android o PC (vía Steam), es una obra llena de arte.
Acabo de probar esto, hace menos de media hora. ¡Qué pasada!
Oculus Rift es un dispositivo de realidad virtual que te pones en la cabeza y te sumerge en un entorno visual. ¿El futuro de los videojuegos? ¡No me extrañaría!
Qué placer sólo de imaginármelo unido a otros sistemas como otro hardware del futuro: Virtuix Omni.
¡Es el juego del momento! Y vuestro bloguero friki favorito a ambos lados del Atlántico también lo ha probado.
La semana pasada debatimos largo y tendido sobre Bioshock Infinite en clase. La pregunta era la siguiente: ¿Qué tiene este juego que haga que uno quiera jugar? La pregunta podía haberse referido a cualquier juego, claro está, pero tocó este por poco menos que azar (el profesor eligió a uno de nosotros arbitrariamente y le preguntó por el último juego al que había jugado). Entre las respuestas estaban: es un nuevo Bioshock en una ambientación radicalmente distinta; tiene un estilo visual que puede resultar muy interesante; es un shooter con magia... Evidentemente, a aquellos que no lo han jugado hay argumentos que les parecían convincentes y otros que, no tanto.
La razón por la que yo jugué es porque el amigo Carlos "Jedifriki" me había recomendado insistentemente el juego aludiendo al final. Yo había oído hablar ya de que tenía un final sorprendente y muchas otras cosas, pero cuando alguien como JF te recomienda algo por su argumento, suele valer la pena. Antes de meterme con Infinite, jugué al Bioshock original. El argumento era bueno pero no notable; la ambientación y el diseño del juego, sin embargo, me parecieron excelentes. Así que compré Infinite. En medio, no he jugado a Bioshock 2, que lo desarrollaron otros y me han dicho que no vale la pena.
Por cierto, recalcar que para jugar a Bioshock Infinite no hace falta en absoluto haber jugado a uno de los Bioshock anteriores, es una historia totalmente distinta. Ahora bien, hay unas pocas pero muy atinadas referencias al Bioshock original que aumentan el valor de Infinite. Y Bioshock es un gran juego. Jugad a ambos. Ahora, vuelvo a la reseña.
Argumento
Con lo que me gusta a mí escribir esta parte, y me encuentro atado porque el argumento de Bioshock Infinite es de esos que se disfrutan mucho más descubriéndolo uno mismo sin ningún spoiler. Muy a grandes rasgos, y sin decir nada nuevo: trata de un hombre, Brook DeWitt, que viaja a la ciudad flotante de Columbia para rescatar a la misteriosa Elizabeth y saldar así la enorme deuda que tiene. En Columbia se idolatran los ideales americanos, y también a su gobernante Zachary Hale Comstock, un autoproclamado profeta. La historia está llena de interrogantes desde el principio, y éstos sólo aumentan cuando conoces a Elizabeth y sus... peculiaridades. El juego avanza con un argumento hilado muy cuidadosamente hasta que las alucinantes revelaciones conducen a un final sin parangón que le deja a uno boquiabierto y de lo que no se olvida fácilmente. Sólo puedo darle una nota a esta sección:
5/5
Dificultad
El juego en dificultad media me pareció fácil. No soy muy dado a shooters, pero no tuve problemas para pasármelo. Sí que en el último par de niveles del juego andaba un poco corto de munición en mis armas favoritas, lo cual me valió un par de muertes... Pero como, al igual que en Bioshock, vuelves enseguida de la muerte sin apenas ninguna pega (algunos enemigos se curan algo de salud, o reinicias la escena), pues no es problema. Además, no te puedes perder: pulsando una tecla aparece una flecha enorme que te dirige hacia tu próximo objetivo. Todo eso le valdría una nota más baja por mi parte, pero como después se puede desbloquear el modo "1999" que al parecer tiene una dificultad considerablemente mayor, le perdono xD
3/5
Duración
Se me ha hecho corto. Intento no darle demasiada importancia por ser yo alguien acostumbrado a juegos de rol y aventuras gráficas, que evidentemente ocupan más tiempo... Pero se me ha hecho corto de todos modos. Aun siendo técnicamente más largo que el Bioshock original, al ser incluso más lineal, no me lo parecía. Creo que algo más de exploración y backtracking, aunque fuesen opcionales, le habrían venido bien al juego.
3/5
Gráficos
Poco que comentar aquí. Son grandiosos, están totalmente a la altura, especialmente jugando en una buena máquina (es decir, en PC). Todo el juego es visualmente espectacular gracias a la ambientación de la ciudad flotante de Columbia, las aeronaves y los raíles aéreos. Cada zona tiene, además, su espíritu bien diferenciado, así que pese a que en las partes del medio del juego se recicle mucho material, todos los niveles conservan un tono único y atractivo. Como nota especial, me han encantado los efectos de los "vigores", cómo se te mutan las manos y demás.
5/5
Jugabilidad
Intuitiva y fácil, ergo, excelente. Puede que quien no haya jugado nunca a un Bioshock tarde unos minutos en cogerle el truco a lo de las armas y los vigores, pero se aprende rápido y el juego te da tiempo de sobra para ir practicando. Sólo comentar que aunque cuente con la flecha enorme que te dirige, como he comentado, he echado de menos un minimapa. Hubiera sido más necesario si tuviera más exploración, que no era el caso. Afortunadamente, los niveles están tan bien diseñados que es fácil orientarse.
5/5
Sonido
Destacable en todos los aspectos. Las armas y los vigores suenan genial. Los enemigos suenan amenazadores. La música acompaña a la perfección a la narrativa. Y las voces... ¡qué voces! Son todo un apoyo al argumento. DeWitt, Elizabeth, los hermanos Lutece... Me han encantado sus actuaciones y ayudan mucho a adentrarse en el juego.
5/5
A todo esto, un detalle que me ha fascinado sobre el sonido: ¡SPOILER ALERT! Varias de las canciones que escuchamos en el juego, sean grabadas o cantadas, son en realidad canciones pop muy posteriores a 1912, cuando se sitúa el juego. Podéis oír varios ejemplos aquí: http://www.youtube.com/watch?v=MLr31ycZVtU. ¿Obedece a alguna razón esta maravilla anacrónica? Los jugadores atentos que hayan seguido los voxófonos ya se habrán dado cuenta de por qué: Albert Fink, el hermano de Jeremiah Fink, oyó esas canciones del futuro a través de las grietas que abre Elizabeth y las trasladó al presente. Magnífico, ¿verdad? Y eso no es todo: unos fans han descubierto que en el nivel de la Orden del Cuervo, donde no parece haber música, si se acelera al 1000% suena una extraña canción: http://www.youtube.com/watch?v=pK74rxBDd-I#t=161
Resumiendo, no es un juego, ¡es un juegazo! Está cuidado minuiciosamente en todos los detalles y eso se valora mucho. Se disfruta muchísimo. Y para los amantes de una buena historia: el final es una puta pasada, dicho tal cual. ¡No os lo perdáis!
TOTAL: 5/5
Edit: Por cierto, ¡he decidido que Bioshock, con Rapture y Columbia, es una saga que crea un mundo lo bastante genial como para merecerse un hueco entre los banners del fondo de Mi BITácora! Así que ya tengo un 23er banner, que luce así:
El pensamiento friki
"Mi lógica es que si el resto de la gente se vacuna, yo no tengo que vacunarme." —Un compañero
Etiquetas
- Ace Attorney
- Alita
- anime
- apocalipsis
- Astérix
- astronomía
- Avatar
- Batman
- Bioshock
- Bravely Default
- Canción de Hielo y Fuego
- Capitán América
- Caprica
- Castlevania
- Chrono
- ciencia
- cine
- cómic
- Command and Conquer
- Conan
- Contra
- convenciones
- Daredevil
- Death Note
- dibujos
- Diccionario MMO
- dinosaurios
- diseño de videojuegos
- Dragon Age
- Dragon Ball
- Dragon Quest
- Dragonlance
- Duke Nukem
- Dungeons & Dragons
- Eberron
- english
- euskera
- Evangelion
- Fargo
- filosofía
- Final Fantasy
- FlashForward
- Fullmetal Alchemist
- Galactica
- Geralt de Rivia
- Get Kraken!
- Golden Sun
- Guild Wars
- Historia
- Historia de los X-Men
- humor
- indiana jones
- informática
- internet
- Iron Man
- juegos de mesa
- La balada de las landas perdidas
- La semana de Polybius
- libros
- Lost
- Lufia
- manga
- maquetaciones
- Mario
- Mass Effect
- Metal Gear
- Metroid
- Might and Magic
- mmorpg
- Monkey Island
- Monster Hunter
- Mundo Anillo
- Mundodisco
- música
- Myst
- Nightfall in Middle-Earth
- Noches de Noyvern
- otros
- películas
- PhD
- Pokémon
- Polybius
- Power Rangers
- Prince of Persia
- Profesor Layton
- Reinos Olvidados
- rol
- rol narrativo
- Runbow
- Saga
- Shining
- Shogi Wars
- soluciones
- Spawn
- Spiderman
- Star Trek
- Star Wars
- Superman
- The Big Bang Theory
- The Dark Saga
- The IT Crowd
- The Legend of Zelda
- The Matrix
- The Walking Dead
- Thor
- Tierra Media
- Tintín
- traducción
- traducciones
- Tron
- TV
- Vengadores
- videojuegos
- Warcraft
- Warhammer
- Wonder Woman
- Worms
- WTF
- X-Men















